Sentida de dos y vivida de nosotros
no escapa
Inmensa se arrincona
simple y profunda
de rugosidades y caminos truncos
puesta en el pequeño lugar de su destino
dejada a su abandono
Busca su piel el tiempo
en recodos el olvido
en recodos el olvido
Triste y quieta en soledad de sueños
se extingue sin posibilidad de remediar su grito
Dolorida de oído y garganta
insignificante
su voz triste se calla
insignificante
su voz triste se calla
muda por su boca abierta
incontenible se derrama
en ausencia de sonido
en su propia muerte.
incontenible se derrama
en ausencia de sonido
en su propia muerte.
Rosa Amelia
